jueves, 7 de junio de 2007

El atajo

El lunes era fiesta así que Pedro y yo nos fuimos con la bici de montaña a escalar uno de los puertos especiales de los entornos. Como la duda ofende, me adelanto a decir que lo logramos. Subimos y bajamos como Jabatos y en nuestra ansia de descubrir nuevos lugares nos metimos en lo que parecía un atajo. Ahora, mira la foto: el maldito atajo resultó ser un mar de zarzas, ortigas, pastos diversos y hogar de bichos adherentes de todos los tamaños y formas. Lo peor de estas situaciones es que solo te das cuenta del error cuando es demasiado tarde y ya da igual dar la vuelta que seguir para adelante; así que, bajo el lema “ni un paso atrás, ni para tomar impulso”, terminamos con nuestro empacho de campo.
El atajo. Hay gente que se empeña en vivir más deprisa que los demás y se dedica a tomar atajos para llegar antes a no sé donde. El martes me fui a asistir al juzgado de violencia doméstica a una muchacha –guapa, joven y de buena familia– que, al cabo de dos años, había dejado de soportar a su novio y sus desprecios y sus golpes y sus celos y sus insultos... Mi cliente –antes de los dieciocho– había dejado de estudiar y trabajó para poder emanciparse y largarse con su novio, como así hizo. Hasta el martes, que su familia me llamó por teléfono desde el juzgado..
–Néstor, yo le amaba, me dijo. Sí, pero el amor tiene sus plazos y no admite atajos, si es amor verdadero. –Y lo tuyo, le dije, era un amor de garabato. Y ahora te encuentro llena de zarzas y hortigas y con la duda de si no habría sido mejor seguir por el camino normal.
PD: anoche veo la entrevista del periodista con el político. Me llama la atención que busque un atajo para no enfrentarse a una situación verdaderamente complicada. En fin, así es la vida.

4 comentarios:

Marta dijo...

Es complicado eso de los atajos: la mayoría de las veces no deparan cosas buenas o al menos, no tanto como si cogemos el camino "largo". Ya sabemos lo que le ocurrió a Caperucita...

¡Qué bien enganchados ambos relatos, Néstor! Fenomenal...

Á. Matía dijo...

Me gusta este blog. Sí señor

Ricardo Montoliu dijo...

Acabo de ver mi link en tu blog... Correspondo con otro...

Néstor dijo...

Gracias por entrar, ver y comentar.