lunes, 17 de marzo de 2008

La vuelta

Un corazón orgulloso es una caja de sorpresas. Por eso, después de mi pájara, no había vuelto a salir con grandes grupos, hasta ayer, que me fui con la peña del Séptimo Piñon. Y salí con cierto respeto, tenso, atento a cualquier indicio de que algo no fuera bien. Me fui probando con prisa, ansioso. Calenté deprisa y en cuanto pude metí el plato grande y me levanté, salté, cambié de ritmo, encabrité el corazón… Pero no pasó nada, así que a los tres kilómetros charlaba animadamente con Jorge, Carlos, Vicente, Ricardo y el resto del pelotón. Y subimos y bajamos durante algo más de cincuenta kilómetros sin parar de hablar, disfrutando del paisaje y de cada uno de los que venía.
–Mira, la idea es disfrutar de la bici y del campo y de los amigos, no machacarse –me dijo Toñi, explicándome la filosofía de la peña.
–¿Te vendrás a Ronda?
–¿Te vas a federar?
–¿Te vendrás el domingo que viene?
–¿Te vas a callar un poquito?
Son muy buena gente, de los que se esperan en cada cruce difícil, al final de cada pendiente, si pinchas, si se te sale la cadena, si te pica una abeja (¡ay, Fatigas!), si te quieres tomar un plátano en mitad del prado... Pero a veces –ayer no– el cuerpo me pide más adrenalina que una buena conversación. Por eso salgo poco con ellos.
ADDENDA: por la tarde –domingo de Ramos– me fui a misa. Me gusta la lectura de la Pasión, pero ayer me la redujeron. En la homilía me distraje. Pensé en cuántos de los que ayer decían “¡hosanna!”, gritarán el viernes “¡a ese no, a Barrabás! ¿No se les caería la cara de vergüenza?, me dije. E inmediatamente, con sonrojo, admití: no, porque yo lo hago tantas veces, tan a menudo.

Algunos del pelotón. Jorge y yo salimos al fondo a la derecha, de corto.

12 comentarios:

Nodisparenalpianista dijo...

Juajua, Néstor, eres un torpedo!!!
¿Qué premio me llevo esta vez, tío tacaño???
La última reflexión la hemos compartido unos cuantos, si. Al menos, nos damos cuenta.

Dulcinea dijo...

¿cincuenta quilometros y sin parar de hablar? Qué fantasma eres, topletrado.
De la addenda, bueno, eso nos pasa porque somos de barro, aunque con alma grande.

R. Gª. ALDARIA dijo...

Que envidia, y yo rondando a las 4 de la tarde las secas ruinas de un castillo. Topletrado es capaz de estar más de 50 km sin parar de hablar, Dulcinea, ¿no has visto que piernas tiene?

Dulcinea dijo...

Pues no, no le he visto las piernas, pero el morro que luce... !vaya si lo he visto! ;)

Daky dijo...

pues mientras vosotros le dabais al pedal yo descansaba por todos
diossssssss...... que galvana tiene mi cuerpo.....

Néstor Aparicio dijo...

PIANISTA, tienes una bici esperando en Ciudad Real. Luego te digo el número de teléfono de la tienda y el precio (je, je, je...).
Buah, DULCINEA, solo dejo de hablar en el Tourmalet ese.
RAMÓN, ya te dije que te tenías que haber venido... Pero no te preocupes, que habrá más oportunidades (esta Semana Santa, sin ir más lejos, que Jorge se me larga con su novia a no sé dónde).
Por cierto, ¿qué es eso de topletrado? Eso solo se lo permito a Marta (que a estas horas ya será compañera).
DULCINEA, en realidad soy tímido, pero en cuanto me suelto...
DAKY, lo mejor es descansar haciendo deporte, porque cansas el cuerpo y descansas la cabeza (bueno, al menos yo: no sé qué opinarán los que van conmigo, claro).

J. dijo...

Todos tenemos pájaras, Néstor. Pero son menores si uno se sonroja.

Anónimo dijo...

El post de la pájara fue buenísimo, pero casi mejor así, rodando sin problemas, dando conversación y todo.
Sonsoles

Marta dijo...

"Un corazón orgulloso es una caja de sorpresas". Y eso, una gran observación. Añadiría que además puede ser una bomba de relojería...

Dulcinea dijo...

¿Cómo que topletrado sólo se lo permites a Marta? !Pero si ese nombre te lo puse yo! Ingrato, fantasma, cantamañanas...

Néstor Aparicio dijo...

Pues sí, J., sí es que es cierto. Sonrojarse, al menos, es el principio.
SONSOLES (¡qué sorpresa!), eso de que estuvo mejor la de la pájara, ¿qué significa exactamente?
En efecto, MARTA, una bomba de relojería. Pero los que sabemos que lo tenemos, vamos precavidos (a veces).
DULCINEA, tampoco es para ponerse así: venga va, a tí también te lo permito. Lo de cantamañanas me ha llegado al alma: ¿me conoces?

Dulcinea dijo...

Conozco a Esther ;)