viernes, 1 de febrero de 2008

Me gusta

Lo cierto es que no es extraño que nos hagan regalos por Navidad. A mi me gusta, aunque conozco a quien incluso le molesta, porque sostiene que el regalo terminas por deducirlo de la minuta. Sea como fuere, a mi me gusta. Me gusta cuando me regalan vino bueno y queso y chorizo y libros, que no se comen, pero se devoran. Recuerdo que una vez me trajeron al despacho una olla repleta de cangrejos de río, cocinados y calentitos, de los que dimos buena cuenta en un santiamén, Rosa, Ana y yo. Y otra vez, un pluma Montblanc, negra y plata –preciosa–, de trazo grueso y elegante, que ahora llevo de continuo en el bolsillo de la americana; y un elefante indio, de escayola, decorado con rubíes de pega que terminé por regalar a no sé quién que se lo quiso llevar sin cobrarme nada. Y un abrecartas de metal con forma de espada vikinga…
Y hoy, Eusebio, me trae dos pollos de corral y dos docenas de huevos. No es la primera vez: en Navidad me trajo varias docenas de huevos y una caja de cartón llena de nueces de la que aún disfruto. Hay quien se sonríe cuando lo cuento. Pues lo cuento porque son, sin duda, los mejores regalos que jamás nadie me ha hecho, porque Eusebio es pobre: apenas una casa, un corral con gallinas y un pequeño terreno en el que cultiva lo que puede en una aldea perdida de Ciudad Real. Y una familia a la que sostener. Y una hija accidentada. Y un abogado. Y un corazón grande, grande y agradecido.
Con clientes así me siento grande; como Attikus en Matar a un Ruiseñor, me dice Emilio.
-Sí, como Attikus –pienso. Y me gusta.

15 comentarios:

Er Tato dijo...

¡Dos pollos de corral y dos docenas de huevos, imagino que también de corral!

¡Qué envidia! Sana, por supuesto.

Saludos

Daky dijo...

a mi envidia por el pollo y los huevos, poca, que de eso tengo yo.
Lo que me gusta es que te guste que te regalen esas cosas, si las aceptas de buen grado no debes de se mala persona.
Dame tu mail que te mando un ribera de duero para que puedas acompañar ese pollo que, al ser casero, en pepitoria estará demuerte.....
tres besos

María dijo...

que buena gente! eso es tener un corazon del tamaño del mundo... con que buena gente te cruzas néstor!

Nodisparenalpianista dijo...

Yo diría que no es pobre. Más aún, me atrevo a decir que es rico. De cosas que no se pueden contar. O sea, en las cosas importantes.

patzarella dijo...

es que cdo los regalos son tan sinceros son de los mejor !!!! Qué bn los huevos !!! ja!

Néstor Aparicio dijo...

Me lo zamparé mañana mismo, ER TATO, que hoy he comido fuera y esta noche no estoy para muchos trotes.
DAKY, el bueno no soy yo -que no lo soy- sino Eusebio, que se acuerda de mi. Vamos, como vosotros. Mi mail aparece en mi perfil (creo): me gusta el Ribera del Duero, pero no sé si llegará para mañana, je, je, je...
Lo cierto MARÍA, es que no hago ningún esfuerzo por cruzarme con gente así. Vienen a mi. Lo cierto es que luego se espantan y no vuelven...
No es pobre, PIANISTA, tienes razón: no lo es. Porque solo es pobre el que está vacío por dentro.
Pues PATZARELLA, el caso es que me gustan todos los regalos, pero estos me llegan al alma. Mi padre era médico y muchas veces le pagaban así, con gallinas, tomates, libros... Me emociona parecerme un poco a él.

Altea dijo...

¡Qué majete, Eusebio! Bueno, pues los regalos tiene el buen sentido de que la gente está agradecida y contenta contigo, no? Me parece todavía más satisfactorio.

Marta dijo...

Y si no la mejor, ésa es de las mejores cosas de la profesión. Sin lugar a dudas. Yo lo he visto desde chiquita y recuerdo las caras de quienes regalan y de quien recibe.
El Pianista dice muy bien. De pobres, nada. Ya quisiéramos muchos.

Dulcinea dijo...

Por lo que cuentas me da que Eusebio de pobre no tiene nada. Tiene lo que tiene y además lo comparte. Casi nada.

Yo creo que pobres son aquellos que sólo tienen dinero.

Carlos RM dijo...

A mí me gusta que tú nos escribas este regalo. Grande, sí señor.

Dulcinea dijo...

Se me ocurre una moción para este chat. Que el topletrado cambie la foto que tiene en la entrada. Es demasiado... no se... bueno, pues que si la puedes cambiar, pues mejor.

Néstor Aparicio dijo...

Pse, ALTEA, a veces se regala por compromiso; dudo que Eusebio sea de esos, así que agrada pensar en lo que dices.
Ya te llegará, MARTA, ya te llegará y nos lo contarás igual de emocianada. De pobres nada, en efecto: ya quisiera yo mismo.
Dices bien DULCINEA: los que solo tienen dinero. Yo aspiro a tener dinero y un yate y...
Y a mi, CARLOS, me gusta que os guste. Sí señor.

María dijo...

dulci ya lo intentamos... votamos por la foto con bañador hawayano pero nos hizo ni caso...

El futuro bloguero dijo...

Bravo, me encanta esa peli, y también a mi amigo ATIKUS, con el que estuve en NY y que tiene un blog interesantisimo sobre cine.

Publique usted alguna receta con ese pollo de corral, que luego la fama de tragaldabas me la llevo solo yo.

APELO dijo...

Nestor relamente los mejores regalos son los fungibles... amí tambien me regalaron un MontBlanc (un "modesto" boli) y se estropeó enseguida.

Donde haya unos buenos cangrejos de río, chorizo, queso, vino, pollo, huevos... que se quite todo lo demás.

Luego además si el "Futuro Bloguero" te pone la receta ya vas a mesa puesta.

Saludos