lunes, 5 de mayo de 2008

La delgada línea

Desde hace años siempre digo lo mismo, porque mientras miro los autos, mi cliente me cuenta su versión; así, entre una cosa y otra, me hago mi composición de lugar y me marco la línea de defensa.
¿Sabes por qué estás aquí?
Sí.
Y se quedó callado. No es lo normal, pensé. Si hice un gesto de sorpresa no se notó. No le miré. Estaba echando un vistazo a la denuncia, al atestado de la Policía Nacional y las declaraciones de los testigos. Era la típica pelea callejera.
¿Por qué le pegaste?
¿Por qué se pega a la gente?
Levanté la vista de los autos. Le miré. Hizo un gesto levantando ligeramente los hombros. Ladeando la cabeza. Definitivamente no era la contestación típica. Pensé qué decirle.
Supongo que porque tienes un problema.
Sí. Supongo que sí.
Se quedó en silencio. Le miré. Él miraba para todos los sitios y para ninguno. Dudaba si decírmelo. Esperó una eternidad antes de hablar.
¿Qué ha dicho ella?
Pues ella ha dicho que empezaste tú. Que el primer puñetazo fue tuyo.
Vale.
Me quedé mirándole. Tenía las manos en los bolsillos. Empezó a llorar. Mansamente.
Hija de puta.
No me digas que lo hiciste por ella.
Estaba conmigo. Me dijo que ya no estaba con él. No paraba de mirarla y le pegué un buen puñetazo. Hija de puta.
Me quedé delante sin saber qué decirle. Se limpió con la manga de la sudadera. Extraña cosa el corazón, pensé. Qué tenue es la línea que separa el amor del odio, pensé también. Y como me pagan por otra cosa, comencé a repasar la lista de excusas, eximentes y atenuantes que el Código Penal le ofrecía.
Dime que al menos habías bebido mucho. Dime que no sabías lo que hacías. Dime que estabas como loco.

22 comentarios:

R. Gª. ALDARIA dijo...

Me quedo con unas ganas enormes de pegarle una leche a la susodicha. Mi violencia crece a esta hora del día. Los puñetazos están mal vistos pero son de una expresividad impecable.

Nodisparenalpianista dijo...

Supongo que el atenuante que buscabas era para explicarte por qué un canalla es un canalla.
Pero eso tiene truco. Es lo de la chorrada de las licencias de armas y la murga sobre que si en EEUU fomentan los crímenes. Aquí no compras semiautomáticas en el Carrefur, pero si cuchillos jamoneros. Los motivos están en otro sitio.

Néstor Aparicio dijo...

Hum, RAMÓN: yo me quedé con ganas de decirles un par de cosas a los tres imbéciles. Solo descargué con uno. Ya te diré cómo acaba.
POr cierto, esa vena violenta me escama. Espero que este viernes estés pacífico, que conduces tú.
PIANISTA, lo cierto es que mi cliente no era un canalla. Es un pobre hombre -un muchacho, en realidad- demasiado enamorado. Celoso de lo que quería. Ansioso de demostrar a su chica quién es el "macho-alfa". Y le salió mal, porque esperaba en ella otra actitud. En fin, así es la vida.
Por cierto, lamento la expresión usada, pero es que fue la que utilizó él. Y queda de un expresivo que tira para atrás.

Er Tato dijo...

No sé, Néstor, no sé. Batirse en duelo por tu enamorada cuando está en peligro es una cosa, pero hacerlo sólo porque "no paraba de mirarla"....

Esperemos que tengas razón y no sea un canalla, sino un pobre muchacho demasiado enamorado como dices. Y que alguien le explique esa delgada linea para que no termine siendo un canalla. Menos mal que ha caído en buenas manos.

Saludos y suerte. A ambos.

Marta dijo...

Ha caído en buenas manos -en las mejores que podía caer en esas circunstancias-. Pero probablemente, sabía lo que hacía. O debía saberlo, al menos. Aunque la susodicha pudiera ser aquello que le llamaba.

Néstor Aparicio dijo...

Bueno, ER TATO, lo cierto es que hay miradas y miradas. Después de acabar la declaración en el juzgado me quedé con él, tomando un café. Hablamos de todo: de las posibilidades que tenía de convertirse en un imbécil y de la cobardía de acudir al puñetazo fácil... Creo que cambiará, porque la vida como procesado no es fácil y hace madurar.
Ja, ja, ja, MARTA: en realidad ha caído en manos del fiscal más que en las mías. Pero sí, sabía lo que hacía, aunque fuera un poco bebido. A veces confundimos el amor con una especie de pasión violenta capaz de muchas burradas. Y cuando se acaba la pasión, se termina todo...

Itsaso dijo...

Cosas de ese tipo no tiene justificación; se que trabajas por defender al cliente, pero, ¿cómo se puede defender algo así? Si que es cierto que a veces el estado psicologico de alguien provoque estas situaciones, pero, para mi son incomprensibles. Nadie pertenece a nadie.

Dulcinea dijo...

La vida misma. Sin embargo a veces no hay porqués. O no los saben situar. Responden al impulso y ya está. Lo peligroso, triste y chungo es que se cronifique esa forma de actuar y se convierta en patrón de conducta.

Más que esforzarte en entenderle tú a él,(que te honra), si me permites, intenta que él te entienda a tí.
A la larga será mejor para todos.

Soboro dijo...

Ese chico ha aprendido a actuar en la vida de esa forma y es un pobre desgraciado.
Estoy asombrada por las declaraciones de R., que no puedo entender.
Me sigue gustando tu buena prosa, pero si pones guiones en los diálogos se entenderán mejor.

Néstor Aparicio dijo...

ITSASO, has dado en el clavo: nadie pertenece a nadie. Puedo darme por entero a otra persona, pero no puedo exigírselo: ese fue el error del muchacho. Cosas peores tengo que defender y no me niego, porque mi tarea es defender a mi cliente, no hacer justicia (para eso ya pagamos a los jueces).
DULCINEA, muy probablemente les falta educación (sentimental y de la otra). Yo tampoco le quitaría culpa a la cretina que jugaba a dos bandas. En su descargo, he de decir que apenas tienen la mayoría de edad.
Ah, SOBORO, es que últimamante ando influenciado por Cormac McCarthy y uso poco los guiones. Así fuerzo una lectura lenta y reposada. R. -como tú dices- es un provocador nato; incapaz de golpear a nadie (más que a sí mismo, con maratones y cosas de ese tipo).

Dakyuska dijo...

pues mira.... por mi nunca se ha pegado nadie, no se si alegrarme o echarme a llorar....
besos

Nodisparenalpianista dijo...

Néstor, tu cliente sería un santo, pero lo que cuentas es una canallada. "Demiasiado enamorado" no cuela.

Altea dijo...

Ya, Pianista, pero recuerda que es su abogado.

J. dijo...

Llegados a este puntos he de recomendarte que leas a Cormac McCarthy. Si no lo has hecho ya.

magnífico.

Néstor Aparicio dijo...

Y que no lo hagan nunca DAKY, porque cuando uno golpea lo hace por si mismo, no por nadie. ¿Por qué se pega a la gente? me preguntó... Y tuve ganar de decirle, porque eres un imbécil.
PIANISTA, si yo no lo defiendo, ¿quién lo hará? Me paso la vida buscando excusas a los comportamientos de mis clientes: juzgar es tan duro, que la sociedad lo pone en manos de los jueces y de Dios.
ALTEA, gracias por el apoyo, que ya me veía desbordado.
Ja, ja, ja... J. llegas tarde. Me he leído ya La Carretera y Todos los hermosos caballos. Ahora voy en busca del segundo de la trilogía, pero es que en esta mi ciudad no me lo tienen hasta dentro de una semana. Ha sido todo un descubrimiento y estoy disfrutándolo como un niño.

Marta Salazar dijo...

Una pregunta:

se castiga el infanticidio en Espana con un castigo menor en el caso de que lo practique la madre del recién nacido?

pero para los eventuales cómplices, se castiga como homicidio, con la pena que corresponde a este delito?

es por los casos de infanticidio que hemos tenido el último tiempo en Alemania, quiero escribir un corto artículo (no jurídico) sobre el tema y tal vez sería interesante un poco de derecho comparado,

un saludo grande!

Nodisparenalpianista dijo...

Um. Ahora yo te contesto y ponemos patas arriba el judicial, el legislativo y el ejecutivo.

Anónimo dijo...

Me gusta lo que he leído. Enhorabuena.
Y en cuanto a esta historia... yo "echo de menos" los tiempos en los que los hombres de honor se mataban por una mirada, por un gesto...
Pablo G.

Néstor Aparicio dijo...

MARTA, te contestaré aprovechando el FB.
PIANISTA, te veo como un legislador de la patria, revolviendo los cimientos del sistema...
ANÓNIMO-PABLO, invitado estás a volver y comentar cuando quieras: esta es tu casa. Yo también echo en falta esa época de caballeros, yo también.

Marta Salazar dijo...

1.000 gracias!

Anónimo dijo...

Gracias Nestor, como Mac... ¡Volveré!:
Lo de anónimo tiene un "punto de soberbia". Tengo blog (reciente y no tanto) y me he propuesto "levantarlo a pelo". Sin trucos (me he hecho ya alguna que otra trampa... la carne -vanidad- es débil...) que favorezcan el hecho de que la gente llegue a mi blog.
Me gusta mucho (da un pelín de sonrojo piropear así y más a otro hombre...) como escribes.
Un abrazo.
Pablo G.

Marta Salazar dijo...

mira:

Infanticidio en Alemania, breve descripción histórica

es sólo la primera entrega, hay más! pero creo que es de justicia que ponga un link a tu blog, agradeciéndote,

saludos!